En el pueblecito de arriba del astur había fiesta por carnaval el sábado. Mis vecinos no fueron y el ingeniero me dijo que no iban porque eran mayores y los años les echaban para atrás. Yo la verdad es que da igual los años que tenga que no tenía gana de ir. Por lo demás la ingeniera está muy bien de acuerdo al médico de Avilés que la vio esta semana que fue a revisión, y mi otra vecina, María del Carmen, tras su operación de cadera también está de vuelta en el pueblecito, intentando a toda costa que no la saquen de allí, aunque no se ve tan bien como a ella le gustaría. Pero da paseínos de uno al otro lado del pueblecito
Por lo demás llevo escuchando argumentos en el prójimo que me llevan a la conclusión de que asumen la prostitución como una profesión similar a la suya, lo deshonroso es que se haga en la calle. Si se hace bajo techo, no es lo ideal, pero bueno, es parte de la realidad asumida.
Si a uno le pagan mucho, lo normal es que no se queje. Sólo se puede quejar si le pagan poco. En contrato la idea esta de que no te puedes quejar no viene, pero por lo que sea el prójimo la da por supuesta. Por lo que veo a veces en propia experiencia y a veces en la de otros, algunos ya no les basta con que no te quejes, hasta quieren que les ames. Además ya lo dice la canción que el cariño comprado, ni sabe lo mismo, ni sabe querer. Pero por lo que sea al prójimo le sirve
Esta idea tan asumida de que sólo te puedes quejar si te pagan poco, permite además que te vayan bajando el sueldo hasta que sea poco sin que te quejes, o que no te lo bajen y te terminen haciendo pis encima sin que te quejes. Lo normal es las tres cosas a la vez no se den, que te hagan pis y que te paguen poco, y que no te quejes, pero a lo mejor haciéndolo de forma suficientemente gradual sería posible. Habría que ser especialmente hábil quizá, pero no es descartable
El problema es que la gente mezcla todo. La relación es de empleado-jefe. No es de amistad, ni enemistad. El sueldo que a uno le pagan no es un regalo, es un derecho que se corresponde con la obligación de hacer un buen trabajo. Si uno lo hace, le tienen que pagar. Y si no lo hace, lo hay que decir y negociarlo. Pero uno no tiene que agradecer que le paguen, ni amar a su empleador
También hay una consideración muy hipócrita del dinero. Por un lado se pone como único valor. Así se justifican las mayores salvajadas en nombre de la audiencia. Y por otro alguien que trabaja y gana mucho dinero, es muy malo o interesado sólo en él. No tiene derecho a quejarse porque su contrato no se cumpla, o porque esté en desacuerdo con algo. Valga de ejemplo el caso de los controladores aéreos. Que ganan mucho o ganaban, pues sí. Y también Messi o Cristiano o un montón de gente más. ¿Obligaron a sus empleadores a comprometerse a pagarles su sueldo? No. Pues lo han negociado bien y ya está, no son malos por pedir que se cumpla la palabra dada. Areté mesotés, la virtud en el medio
Otra cosa que yo veo es que se construye una sociedad de individuos débiles a proteger externamente, en vez de una sociedad de individuos fuertes que se podrían proteger ellos mismos. Los individuos débiles son más fáciles de manejar, y su productividad es media pero estable. Los fuertes son más difíciles de manejar y su productividad es alta, pero muy inestable. Requiere liderazgo, personas con cierta capacidad, o que se jueguen algo. Guerreros frente a soldados uniformes. Por ejemplo Aquiles. Aquiles prefiere una muerte gloriosa a una vida larga. Y se pasa una gran parte de la guerra de Troya ausente por algo que ve como una injusticia en un reparto. Sólo participa cuando Héctor mata a su amigo y él entonces se une a los griegos y venga esa muerte. A lo que voy, es que un héroe (Aquiles) desobedece a su jefe, porque cree que lo que ha mandado es injusto. Y esa conducta, se ve entre los griegos clásicos como “buena”,es propia de un héroe.
Un abrazo
PP